Altar de mesa/ Table altar
Altar de Mesa
Colaboración de Manuela del Alma, Sebastián Lema y Diana Pizano para la exposicion "Altares de suelo se animan con fuego de Carlos Alfonso en Galería Casas Riegner, Bogotá, 2024.
Instalación y activación del espacio a través de compartir el alimento en correspondencia con la exposición Altares
del suelo se animan con fuego del artista Carlos Alfonso.
El espíritu del menú está inspirado en la relación entre el fuego y la tierra y sus potencias y misterios dentro de las
cocinas y nuestros cuerpos. Nos guían preguntas: ¿cómo hacer nutritiva nuestra relación con estas dos entidades
más que humanas? ¿Podemos, a través de una comida, traer adentro esa pregunta? Trabajamos rastreando los
vestigios del fuego y la tierra en ingredientes de la agrobiodiversidad nativa y local del territorio colombiano. Si
bien es posible encontrar el fuego y la tierra en casi todo lo que está vivo, la apuesta es hallar rasgos de sabor,
textura, color o historia que nos remita de manera más explícita a estos dos elementos.
maíz/fuego yuca/tierra
También nos detuvimos en la paleta de colores de la exposición y quisimos dialogar con ella:
cubio arracacha balú chontaduro uchuva gulupa
El alimento, además, será servido en elementos de la cultura material que hace parte de la exposición y otros que
la complementen, en su mayoría utilizaremos cerámica de la chamba y otras piezas de artesanos locales.
La invitación es a compartir el alimento de manera «informal» y colectiva, que evoque la curiosidad y la
interacción. Buscamos que cada persona se aproxime desde el tacto y sus propias combinaciones. Sin embargo, lo
informal no excluye lo sagrado, en últimas nuestra intención es «levantar una mesa», tal como se levanta un altar. En
ese sentido, ubicaremos un punto central donde encenderemos un fuego ―para avivar la palabra y también para
calentar algunos de los alimentos―. Alrededor de este fuego dispondremos tres platos que dibujen un triángulo y
cuiden de él. En uno de los platos ofreceremos semillas y alimentos secos ―alimento para los espíritus―, en otro
tendremos frutas frescas ―alimento para los humanos― y en el tercero habrá pedacitos o restos de cada uno de
los ingredientes que utilizamos en todas las preparaciones, esta suerte de «compost sagrado» será el alimento para
la Madre.
(La versión final de este texto fue pulida por Manu).





















